jueves, 18 de enero de 2018

Reseña Máquinas mortales





Máquinas mortales
Philip Reeve
Editorial Somos Infinito (Alfaguara)
Traducción de Federico Eguíluz
368 páginas
17,95 euros









Resumen:

   Londres es una ciudad sobre ruedas: una ciudad como nunca habías visto. Tras la terrible Guerra de los Sesenta Minutos, las ciudades que sobrevivieron al apocalipsis se convirtieron en depredadoras, persiguiendo a ciudades menores y alimentándose de ellas.

    Londres es una de ellas y se encuentra a la caza de una pequeña urbe, cuando Tom se topa con una joven asesina. Ambos acabarán en la Región Exterior, un páramo desolador marcado por las huellas de las ciudades ambulantes. Este es el comienzo de una gran aventura para estos dos chicos, que tendrán que aliarse para poder sobrevivir.

  Máquinas mortales nos introduce en un mundo futurista donde las máquinas son instrumentos de poder y la religión es la tecnología. En este mundo, el joven Tom, que nunca ha salido de un Londres, se convertirá en un héroe que, tras verse alejado de su ciudad y de su amiga Katherine, luchará para conseguir que su urbe se salve de una destrucción inminente...


Opinión:

 
     Este libro, en un principio, iba destinado a mi hija porque nos fuimos de vacaciones y ella había olvidado el suyo. Me acercé a una librería y pensé que era una buena opción que luego también podría leer yo (jeje). Lo cierto es que a mi hija no le acabó de convencer pero luego lo cogí yo y SORPRESA.

     "Era una tarde de primavera, oscura y dessapacible, y la ciudad de Londres iba en persecución de una pequeña población minera cruzando el lecho seco del antiguo mar del Norte."


     La historia es una distopía donde las ciudades son móviles y se dedican a cazar a otras ciudades más pequeñas para aprovechar todo lo que tienen y así sustentarse en un mundo cruel y despiadado.
    
      El libro está escrito en tercera persona, casi en su totalidad, y como personajes principales tenemos a Tom y a Hester que tendrán que colaborar entre ellos por un fin común. Pero  mientras corremos aventuras con ellos  Katherine Valentine también nos va relatando sus aventuras en la ciudad de Londres y los increíbles descubrimientos que va realizando mientras de adentra en las entrañas de la ciudad. El autor crea dos historias paralelas, ambas llenas de emoción y ambas con ese gusanillo que nos insta a seguir leyendo sin querer dejar el libro para descansar un poco. El peso, por lo tanto, en esta primera parte lo llevan tres increíbles personajes, que provienen de mundos totalmente distintos.
      
     Una de las cosas que más me han gustado del libro es que una de nuestras heroínas, Hester Shaw, no es para nada guapa y perfecta sino todo lo contrario, vemos a una chica que ha sufrido desde que era pequeña y que su cara se ha visto destrozada por un malvado personaje que iremos conociendo.  Es una asesina, que no confía en nadie, que lo que quiere es venganza y que no se siente a gusto con el nuevo compañero que le ha tocado en su viaje, pero que acabará por acostumbrarse a él. 
   
      Es un libro que tiene mucha acción y giros inesperados, un libro que engancha desde sus primeras páginas.  Con una prosa sencilla, llena de buenos diálogos y descripciones. La lucha de personas que no son más que motas en un despiadado mundo y que son capaces de desbaratar los planes de otros, que se creen con el derecho de decidir las vidas de miles de personas.
   
     Es, en fin, un libro que me ha enamorado por la riqueza de personajes, por el mundo en el que viven y por la cruenta historia que les lleva a verse sumergidos en una vertiginosa aventura donde conocerán a infinidad de personas, unas más buenas que otras, como a la increíble señorita Fang pilotando la Jenny Haniver. 

     Entiendo que Peter Jackson la quiera llevar a la gran pantalla.
    
     Mi valoración personal es de un 5 sobre 5. Excelente. Recomiendo